jueves, 12 de abril de 2007

COSAS DEL CORAZON

HOJAS

Mañana que ya no puedan
encontrarse nuestros ojos
y que vivamos ausentes
muy lejos, uno del otro
que te hable de mi este libro
como de ti me habla todo.

Cada hoja es un recuerdo
tan triste como tierno
de que hubo sobre este arbol
un cielo y un amor
reunidas forman todas
el canto del invierno
la estrofa de la nieves
y el himno del dolor.

(FRAGMENTO)
MANUEL ACUÑA.


Deténte sombra de mi bien esquivo
imagen del hechizo que más quiero
bella ilusión por quien alegre muero
dulce ficción por quién penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho obediente acero
¿para que me enamoras lisonjero?
si has de burlarme luego fugitivo.

Mas blazonar no puedes satisfecho
de que triunfa de mi tu tirania;
que aun que dejas burlado el lazo estrecho.

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasia.

SOR JUANA INES



ME GUSTA CUANDO CALLAS

Me gusta cuando callas porque estás
como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerraba la boca.


Me gusta cuando calla porque estás
como ausente.
distante y dolorosa como si hubieras muerto.
una palabra entonces, una sonrisa bastan.
y estoy alegre, de que nosea cierto.

PABLO NERUDA


QUISIERA

Quisiera preguntarle a la distancia
si tienes para mi un pensamiento
Si mi nombre se envuelve en la fragancia
inolvidable y dulce de tu aliento.

Quisiera preguntarle a los ocasos
si aún es tu corazón nido vacío,
para poder soñarte entre mis brazos
y allí en tu corazón dejar el mío.

AUGUSTO CARDENAS.

miércoles, 4 de abril de 2007

LA AUTODEVALUACIÓN DEL MEXICANO

Cuenta octavio paz una simpática anecdota: en cierta ocasión trabajaba él en su estudio, pensando estar solo en la casa, cuando de pronto oyó un ruido y preguntó: "¿Quién es?"
(Había olvidado que la familia tenia una criadita llegada poco antes de un pueblo, parece que del estado de oaxaca.) La chica contestó: "No es nadie, señor; soy yo". Como quien dice: "Yo soy nadie"...1

Existen varias evidencias de la autodevaluación del mexicano:


  • Sobrevaloración de los extranjeros (el malinchismo es justamente la tendencia a admirar en demasía lo que viene de afuera). "Somos muy inclinados a desdeñar lo nuestro, muy afectos a admirar lo extranjero, aunque sea inferior, y muy propensos a la idolatría, que es la más estúpida de las seguedades. Que en nuestro pais bien puede haber un ingenio deslumbrador, pues nos apresuramos a taparle con el manto del desprecio, para correr a ponernos hinojosos delante del primer recien venido de europa a quien no conocemos pero cuya superioridad creemos a pie juntillas..."2. Cualquier europeo, norteamericano, canadiense o japonés que viene a México, al poco tiempo está mandando a los mexicanos. por poner un ejemplo de actualidad, ¿no tendrá algo que ver con esto el exitazo de los restoranes Mc Donal's?.

  • Influyentismo. México es el país de las credenciales y de las placas especiales y de las recomendaciones. Muy en el fondo, el mexicano siente no valer por sí mismo sino por estos apoyos extrínsecos; y se coge de ellos como de una roca firme.

  • Fanfarronería. Es echador, presume hasta de lo que no tiene; quiere apantallar.... Alguien nos definió hace mucho diciendo que "el mexicano es una torta de lomo y lengua", aludiendo al aguante y a la jactancia verbal.

  • Impuntualidad. Es parte integrante de nuestra cultura y todo mundo lo sabe y todo mundo lo sufre. Aparentemente se trata de una costumbre pintoresca y casi inofensiva. ¿Qué implica el citarte en sanborns a las ocho de la mañana y llegar a las ocho y media o a las nueve? ¿O el que tú me hagas eso a mi? La respuesta es implícita, pero clara: Que tu tiempo no vale; que no eres importante que nos somos importantes; no merecemos tomarnos en serio ni tú ni yo.

  • Las antesalas. Cualquier jefe y cualquier funcionario público se dan el lujo de hacer esperar horas y horas a quienes llegan a verlos; peor aún si éstos han solicitado audiencia. Es una moda, un estilo; Casi una norma. Tradicionalmente se decia en Europa que "la puntualidad es la cortesía de los reyes" En México los funcionarios miden su propia importancia por la cantidad de tiempo que pueden tener esperando -matando el tiempo- a sus subalternos o al público. Hay detrás de esto un mensaje, muy enmascarado: queremos ser importantes pero no lo somos. Yo no soy importante y tengo que hacerte sentir mi valor y mi poder con este recurso artificial. y tú no eres importante ni cuenta mucho lo que haces con tu tiempo, y aquí te tengo a merced de mis humores.

  • Insubordinacion, anarquía. El mexicano no obedece a las leyes ni las normas; y se jacta de ello. Para elevar su yo blasona de su fuerza y de que para él no existen leyes ni reglamentos; o de que siempre halla una coartada para salirse con la suya. Cuando salió la ley obligando al uso de los cinturones de seguridad en los coches, los autores de este libro hicimos una profescía: "Nuestros compatriotas no se dejaran amarrar así como así", y estabamos en lo cierto. por su puesto subyace el mecanismo de defensa llamado formación reactiva: es decir, se adopta una actitud que tapa un sentimiento diametralmente opuesto.

  • La envidia. Se ha hablado, como de un prototipo, del mexicano enano, que teme sobresalir y que busca todos los recursos para atacar a quien sobresale y supera la común mediocridad. Lo expresa muy bien Oscar Monroy: "... La turba eterna con el mismo rostro. Las mismas manos en el mismo cuerpo, las mismas risas y las mismas ansias; eunucos los anhelos, enanos los ideales. ¡ Y castrada - cuando aparece - la palabra. Como un remedo firme de su alma...!"

  • El despilfarro. El mexicano es muy afecto a poses de un gran señor y de magnate: "yo pago la cena de todos", "yo disparo", "yo invito a toda la clase". En el extranjero da a veces enormes propinas, en el país no se atreve, sobre todo ante amigos o colegas, a protestar por un abuso en la cuenta del restaurante. Ademas de delatar desorganización, estas poses exhiben un mecanismo de defensa; quiere convencerse y convencer: soy grande, soy poderoso.

  • El abstencionismo. Es un fenómeno tan generalizado que refleja actitudes muy arraigadas. El mensaje oculto dice algo como esto:el manejo de la sociedad me queda (nos queda) grande. Los grandes asuntos del país y de mi estado, que los traten y decidan otros; yo me contento con criticarlos.

  • El fenomeno del tapado. Eso de que el nuevo gobernante salga misteriosamente de un cónclave de amigos autosacralizados, es una burla impensable en países con un mínimo de democracia. El mexicano no aguantaría la burla si no se devaluara gravemente. pero la aguanta.

  • La basura. Quien ha recorrido países grandes y poderosos, tales como Cánada, Alemania, Australia, etcétera, y también países pequeños y no tan poderosos, como Dinamarca, Belgica, Holanda, piensa con tristeza y con repugnancia, al hartarse de la basura que afea nuestras calles, nuestras plazas y nuestras carreteras: ¿Por qué allá no y aquí si? Para el observador superficial no pasa de ser una mala costumbre pero para el estudioso de la conducta humana hay mar de fondo: No nos respetamos; por eso nos permitimos vivir entre la porquería. Fernando Mota Martínez lo dice con hipérbole: "el mexicano dondequiera que se para deja su huella: basura."3

  • Abuso de diminutivos. Los diminutivos forman parte muy importante del lenguaje del mexicano. Los hay de cariño, pero tambien los hay que rebajan las cosas y las personas: "tengo un cochecito", "comprate un relojito", "estoy juntando unos centavitos". Y abundan tambien los despectivos: "tiene usted su pobre casa en Ajolotes N°20", tengo un changarrito de refaciones", "voy a recoger mi carcacha en el estacionamiento de liverpool", "tengo que comprarme unos trapitos para el próximo invierno", "Me consegui una chamba en la Secretaría de Hacienda","Mi vieja no va a poder venir a la comida de la compañía". (Téngase en cuenta: se llama diminutivo porque disminuye.) Afines, en cuanto que revelan análogas vivencias y proyectan la misma psicología, son ciertos modos de hablar, corrientes entre nosotros: "yo quisiera hacer notar" (en vez de yo quiero); "me gustaría decir" (en vez de quiero decir); "yo venía a cobrar..." (en vez de yo vengo...) "yo les propondría" o "yo les pediría" (en vez de yo les propongo, o les pido); formas todas que expresan inhibición, repliegue, evasión, escasa autofirmación.

1 Paz Octavio. El laberinto de la soledad.FCE, México,1970, p.75

2 Historia general de México. El colegio de México,1981, p. 1050.

3 Ai se va. Editorial de comunicación, México, 1978, p.75

Texto tomado del libro: Psicología del Mexicano en el Trabajo.

Mauro Rodríguez Estrada

Patricia Ramírez- Buendía

Editorial McGraw-Hill, Mexico, p61, 62,6364 y65